Entre los pliegues de la piel de Olga
Encontré alimento para mi naufragio.
Y entre las piernas de Mariana
Navegué por los senderos de la muerte.
En las caderas tumultuosas de Raquel
Acaricié la rosa, la dalia, el clavel.
Y sobre la espalda lánguida de Ofelia
Avizoré los precipicios de la sangre.
Pero fue junto a la boca de Beatriz
Donde recuperé mis plátanos,
Extraviados antes de que el viento del pecado
Me arrojase a laberintos inquietantes.
Y ahora el deseo reverdece,
Aún no cesa de dinamitar las puertas
Para devolverme a túneles acuáticos
Y provocar con sus tentáculos
El hambre
La sed
El ansia.
miércoles, 12 de mayo de 2010
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Che mirá que esta muy bueno!!!!! ojo que te presente una "seguidora" Zulema, la colega de quien te hable.Besos a Mari!!!!!
ResponderEliminarAqui Kumari desde la uña!!!